Huevos de Codorniz
Huevos de "La Codorniz"
CON PACIENCIA Y COMO SE INDICA EN TITULAR, UN MURO BLINDADO CONTRA LOS PERDIGONES DE OBÚS, AQUÍ SE CONTINÚA EL RUMBO DE LO QUE SIGUE SIENDO"LA REVISTA MÁS INTELIGENTE PARA EL LECTOR MÁS AUDAZ". LA CUAL FUE INVADIDA Y SABOTEADA POR POLÍTICOS PELMAS. DESBARATARON UN PROYECTO DE DOS AÑOS CON ANDANADAS DE VIDEOS AJENOS A LA LÍNEA EDITORIAL MARCADA POR EL ADMINISTRADOR. LO CUAL ABRIÓ LAS COMPUERTAS A UN TIFÓN DE ESTUPIDECES CRÓNICAS, VIRULENTAS (OXIUDRIASIS CARPETOVETÓNICA) Y OXIMORONES (DEL GRIEGO ´OXIS', AGUDO, Y 'MORON', IDIOTA = 'IDIOCIA INCURABLE' ) CON LOS QUE ESTA ESPECIALIDAD SE HALLA REÑIDA.
Cartón inédito de Gila recogido del suelo y firmado luego por aquel chamberilero mal fusilado como autógrafo para este aprendiz.
Se traspapeló el original. Valga el recorte.
Gritaba la radio: "¡Habla pueblo, habla!". Y algunos se lo creyeron y, para su escarmiento, hablaron alto y claro.
Cuando los "Tiemble", en la redacción "El cuento de miedo", llegan a los 200+/-, el boss Laiglesia me introduce en el periodismo activo y de riesgo. Y me asigna la página sacapuntas "Huevos de La Codorniz". En 2ª y con firma. Pensé: << Y rúbrica, huella digital y sello y fotos de frente y de perfil y una bola sujeta al tobillo y el menú de Carpanta>>. Lo mismo daba. Los currantes de la sede de Callao, de haberlo escrito en incógnito, me chivarían de pies a cabeza a la primera amenaza de complicidad desde la Gloriosa Transición y el periodo Constitucional que nos vendieron. Me cantaron. No había otra. Sabía además Álvaro muy bien que de haber programado aquellos "Huevos" sin rúbrica la responsabilidad sería la de su persona como director. ¿Caí? en la trampa. Qué remedio. Hay que sobrevivir. Por la plana arriba adjunta me ampucharon el marrón de 'Injurias a los Ejércitos'.
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Responde a mi alarma desde una cabina de Teléfonos que pillé en Lesaka, trabajando para el semanaerio "Berria". Sin convicción: "Tenemos los mejores abogados de Barcelona". Pero he aquí que el procesado carece de línea y habita una pedanía donde aún se alerta al médico y al cura mediante señales de humo. En zona urbana, figurar en guía Telefónica era un privilegio. Debías estar aforado por las Cortes en embrión.
Recurso: una oficina con centralita, Correos, Telégrafos, giros para cobrar y punto. El Far West transicional. Insiste el bufete en contactar mediante el utópico aparato de mesa. Sólo se les ocurre, y dispongo de una carta tardía y fechada en 1979 que lo demuestra, justificar su nulo celo: "No le hemos podido localizar, etc". Sabían que me iba a alcanzar la Amnistía global. Tramitada por un abogado a quien no pude abonar la minuta y que se enfadó mucho. Se proclama en 1978 con pintadas de "Carrillo, libertad" y deja en la calle no solo a periodistas o civiles bajo sospecha de ser desafectos al Régimen, sino también a fachas sanguinarios y de la peor calaña. Con cargos muy dañinos. El Movimiento necesita policías. Lo cual desequilibra la balanza justiciera. Un amargo alivio. Una jugada de dados con contrapeso que otorga más poder al Poder. Lo estamos viendo.
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Esta anglofilia monárquico-europea en la que el Rey de Sueci provocaría que Luis María Anson. Ya moribundo le El mito de las monarquías presuntamente civilizadas en lo liberal, voz clave, anida aquí, entre cuadernas, cabrestantes y cofas. Sin mirar atrás hacia Drake, las tripulaciones capturadas a hostias en los bajos fondos, los patíbulos y los calabozos de donde salían a latigazos los futuros contramaestres como alternativa a la horca; los corsarios con patente y los bucaneros quieras que no, añádase la mar como destierro en infiernos e islas pestíferas, gozaban por entonces de prestigio por lo de la Commonwealth. ((Lo que quizás olvidara voluntariamente Anson al redactar su artículo antifranquista es que España carece de Commonwealth desde los días de los Austrias borbónicos, que se lo debían todo a Flandes y al resto de la Europa prestamista, la cual succionaba todo el oro indio a cambio de cascabeles que traían los galeones desde las Américas; la chusma pícara no palpaba ni un maravedí)).
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Estas fazañas fueron luego ensalzadas por el romanticismo y el folletín a lo Salgari, qué decir de Hollywood. La "pérfida Albión" del Gibraltar perdido por España en fallida lid, ahora asomaba siempre para el joven secretario del aspirante, Luis María, como el Paraíso Perdido por las facciones enfrentadas, la una de izquierda republicana y banderas adheridas; la otra, desleal, fascista, militona, sanguinaria y mendaz. de cuando él andaba en pañales. Luctuoso contraste ante Dinamarca, Holanda, Inglaterra, que habían derrotado (junto a EUA, Canadá y Australia) al nazismo y al fascismo. Con otra sangría estremecedora, cierto. Pero la existencia del Führer y su secta lo demandaban.
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Un razonamiento, pues, más emotivo que práctico, incluso patético (raíz: 'pathos');un combustible de represalia mueve al ex-pilarista al cantar unas cuantas verdades al César. Suena chespiriana, su proclama. Si puede creerse al primo-testigo Salgado Araujo, tras leer Franco aquel texto maldito exclama que "Anson es el peor enemigo del Régimen". Y decreta que lo exilien. Se lo exige a Luca de Tena. Se lo ordena a un Fraga que no duda en obedecer. Se sabe a salvo de chanchullos (todo lo contrario) debidos al favor del Generalísimo. No los necesita. De aquí cabe que deduzcamos que el propósito final era tocarle el monohuevo al Generalísimo con una argumentación bien esgrimida, convincente de entrada -- es lo que tiene el periodismo -- dos días después del 18 de julio de 1966. Ocurre en esas fechas que los 'juancarlistas' son inexpertos, visionarios, afines a los paraísos artificiales. Hablo, ojo, de un batiburrillo de tronos, coronas, cetros, presentenarmas, protocolos y besamanos compatibles con estrellas rojas, hoces, martillos, pelucas carrilleras y mentirijillas en Suresnes. O de la vetusta Pasionaria bendiciendo el Congreso.
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Entretanto, otros miran con catalejo a Estoril. Con el culo pelado, porque en el fondo y superficie Franco chantajea con maromas irrefragables mientras sus chistes hablan de pantanos y de aquellos simbólicos salmones enganchados a su anzuelo. La grey dinástica, saben que el Caudillo los pillados por los güebos. Mucha bula, mucha concesión venal, mucho enchufe, mucho nepotismo. Falange, el Requeté, los monárquicos plan Pemán ¿Lo británico pudo metamorfosear en positivo al hijo de quien inventó el borboneo y se forró con el metro, la Telefónica, y mantuvo la inviable guerra de Marruecos? Anson, ya crecido, piensa que sí. Que en el palacio del destierro huele más a scotch que tintorro. Muchos otros le escuchan, leen y creen. Aquel artículo-boomerang, cuyo autor sabía de sobra a lo que se exponía y lo que se esperaba estando como estaba bajo el mando del Marqués, editor de "ABC" y carcunda nato, fue una pedrada contra los cristales del Pazo de Meirás.
Un calambre para un Caudillo en busca de una transfusión de sangre dinástica. Jovenzuela, maleable, algo golfa. Que frecuentase con otros cadetes y tunos El Tubo y el Café Plata. Sangre de tenientillo azul y lista para su entronque con el clan que aún colea, ordena, manda y disfruta de Grandeza de España y de un Arco de Triunfo en La Moncloa (Madrid) donde se recuerda quién mordió el polvo a falta de otros alimentos en la ciudad sitiada, botín de ratas y piojos, y bombardeada en holocausto muy poco difundido. Otros posibles obstáculos surgían. Como cuando Juan Carlos declara al "Time", 21 de enero de ese año revuelto: "Nunca, nunca aceptaré la Corona mientras mi padre esté vivo". Ya borboneaba, el alevín.
Yendo a lo crematístico, las multas del TOP a la Empresa tras citación en juzgado especial, el récord lo tenía Jorge Llopis por sus coplas quevedescas, las apoquinaban el Conde de Godó y Cía. Pero maticemos. De lo que no respondían ni por asomo en Barcelona era de las nóminas citadas en caso de los colaboradores fijos y autónomos. O sea, el 95% del personal involucrado en "La Codorniz". Pero no defendía a capa y espada a esa purria que no consta en plantilla porque se busca la noticia donde suele estar: en la calle, en hemerotecas, en checas clandestinas, en soplos que olían a cazalla o que partían de los mismísimos Ministerior, en barrios conflictivos, en el metro. Purria canallesca que, como he dicho, estaba al pie de la sátira y de la parodia y sin la cual el semanario, mínimo espacio con un redactor-jefe, una secretaria y tres maquetistas, no podía publicar nada. En la dichosa plana de arriba ya se nos había asimilado a la condición de trabajadores en 'staff'.

"ABC"-"Blanco y Negro", modernismo en La Castellana (Madrid).
Los súbditos del desterrado Juan se regodeaban con efemérides borbónicas, visitas de la abuela de Suiza, funerales por Alfonso XIII en Roma y demás álbumes de recuerdos palaciegos gracias a un "ABC" cosido con grapas y virado a sepia. Con línea algo divergente se editaba "Blanco y Negro" de Prensa Española, suplemento de "ABC", monárquico de abolengo y en julio de 1936 vocero del Alzamiento en Sevilla por iniciativa del Marqués de Luca de Tena.
Aunque años después, viendo que el Generalísimo se entronizaba bajo palio, prefiriera alinearse en línea 'liberal'. Es que lo Liberal es en política como el botiquín del masajista en el fútbol. Contritas se mostraban, sí, en "ABC", las nuevas y juveniles generaciones. Se cruzaban guiños incluso con Moscú, y un radiante enviado presumía de que en la URSS habían tomado el periódico cosido y amarronado por "una revista". Ellos, podía deducirse, tiraban en "Pravda" en rollos de estraza.
Requisaron los kioscos, lo arrebataron de manos de quienes leían los deportes en el metro o el bus y en las librerías de villas y villorrios los iguales (G.C.)secuestraron los paquetes de entrega nada más pisar el terruño. Entretanto las multicopistas tiraban, puede ser farol, un millón de facsímiles del texto. En el extranjero la protesta del gremio resultó incandescente.
De Luca de Tena no se sabe, pero no es descabellado suputar que lamentaba su falta de pesquis en 1936. Entonces había apoyado, enceguecido por la nobleza terrateniente sevillana, a otro reyezuelo impostor. A Franco Ba(h)amonde. Cuya jurisprudencia consistía, con límites en lo estrictamente militar, en aquella jugada de Bonaparte contra Louis XVIII: coronarse y santaspascuas. Todo se desarrolló, pues, mirando con inquina a El Pardo al Pazo de Meirás, al "Azor" que el nauta frustrado capitaneaba vestido gratuitamente de marino militar y al palacio donostiarra de Aiete.
Poco a poco, una de las ediciones de la empresa, "Blanco y Negro", iba a constituir una alternativa al paro cuando alguien del equipo de "La Codorniz" incurría en delito de Opinión. Me explico: el escarmiento en estos casos consistía en chapar la redacción y suspender de empleo y nómina a todo el equipo por presunta complicidad con el hereje. Y para que le repudiásemos por julai y torpe. Puro Derecho de la Legión Romana: el diezmo. En el caso más grave y duradero, un artículo de XXX que burlaba a Martínez Esteruelas, Ministro de Educación de un Franco gagá, "La Codorniz" queda desplumada y enjaulada durante cinco (5) meses. Luis María Anson, a ello vamos, y dentro de los posibles, nos concede asilo político para insertar colaboraciones en "Blanco y Negro". Con retribución digna para resistir. No olvidemos que en su dilatada carrera también fue subdirector... de "La Vanguardia". Todo encaja.
No me duelen prendas al reconocer que la tabla de salvación para muchos parados de la pluma y el rotulador codorniceros era por entonces el citado periodista y escritor, redactor desde los 20 años en la 3ª de ABC y antes secretario personal del Pretendiente (o así) que residía forzoso en Portugal. Tenía por lema Anson defender hasta lo imposible "a mis compañeros de profesión", aunque el ideario personal de todo articulista reo del Caudillo, su bestia negra, fuese antípoda del suyo. Lo declaró abiertamente a la SER hacia los 1980. Se me quedó grabado. Asertivo y sin ambages, dijo muy serio que, caso de que de él dependiera, no se castigaría jamás con el cierre de publicación alguna. Tiene su explicación, más allá de lo cortés y complicitario.
Tengo aquí la carta en que lo certifica y reasume. Por elegancia mutua me abstengo de transcribirla. Se recibió tras agradecerle que se hiciese eco en "ABC", una página, del Acta de protesta de la Asamblea de Redacción de "Orain S.A./EGIN" cuando empuraron por segunda vez a Pepe Rei, jefe de Investigación de dicho diario caído en combate por la verdad. Salió Pepe de esta, aunque estuviera apuntado en la lista de la pestañé de todos los colores. Me llama Pepe, la víspera de la vista: "Oye, ¿has comprado el ABC?". Don Luis María cumplía su lema. Era de cajón. Que aquel gesto hubiese influido en la judicatura de excepción a la hora de sentenciar, lo dudo mucho. Pero había echado un cable coherente con su postura periodística.
Algo hizo Anson, veterano aunque poco precavido, o quien sabe si pasando de todo, para que en su empresa editorial le conminara a viajar a Vietnam, cosa de tomar el fresco. Tenía pedigrí: estuvo en Congo y Hong Kong como corresponsal de guerra. Hablemos claro: él, y el "ABC" de aquellas fechas podían fardar de línea liberal y respetuosa en cuanto a lo que al librepensamiento atañe. Se presentía, me permito opinar, a punto del despido y con otros horizontes y proyectos. Toda una vida en "Prensa Española" resulta monótono y carcunda. Hay más datos: un artículo suyo publicado en 1966, "La Monarquía de Todos", derivó en el secuestro por el TOP del ejemplar con duras sanciones para la empresa que lo había tirado, un seísmo social en determinados sectores y un pandemónium en El Pardo. Se le envía... han adivinado: al exilio, a Vietnam.

¿Cuantos combatientes españoles bajo régula USA fallecieron en la ofensiva del Têt, 1968? Por no contar las bajas de otras batallas y escaramuzas.
Analicemos. Este hombre de letras, iniciado en el "Soy Pilarista" como Cebrián el de "El Pais", aprovechó la reprimenda y el envío especial al frente 'cong' para resarcirse del marrón. Así, revela a mediados de los 1960 que en aquella guerra canalla había soldados y se supone que mandos españoles(la intervención médico-quirúrgica queda probada y comprobada ¿como tapadera?). Sí, hubo intervención de tropa y se infiere que galones y estrellas en apéndice de las 'bases conjuntas' afincadas en la Piel de Toro. ABC/Anson publica, pues, crónicas sobre los españoles de Vietnam. <<una presencia del
reportero de ABC que les ilusionó». Los combatientes españoles, cundió la evidencia, podían alternar el uniforme USA con el de su colonizada patria y su bandera. De los himnos no hay noticia. Esta intervención, copiada en Irak lustros después por Aznar, constaba como alto secreto o confidencial en los muchos sectores y oficinas que Norteamérica había instalado en sus bases e incluso en el Ministerio del Aire y su Escuela Superior. Estamento situado bajo las oficinas de "Cooperación" donde entraban y salían oficiales yankis en uniforme de USAF. Así, citemos: «Los días 9,10 y 11 de febrero de 1967, ABC publica dos crónicas por télex. Los titulares del diario
y el contenido de las crónicas molestaron al Estado Mayor del Ejército, tal vez
también al ministro de Información y Turismo (aunque Manuel Fraga no dice nada
al respecto en sus memorias) y el Jefe del Estado algo debió opinar sobre su
contenido» indica el libro del profesor e historiador Rodríguez Jiménez]]. Esta nota se queda corta. El sofoco en El Pardo, las Jefaturas y las cantinas de oficiales supo a jerez corrosivo. Anson, la presencia informativa en Vietnam agregaba prestigio en aquellos 67-68 de protesta occidental contra los desmanes del general Westmoreland, que perdió la guerra.
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Algún significado semiótico de culpa tendría el que de "La Ametralladora" de la guerra incivil, la mancheta pasara a describir al pájaro más perseguido, hostigado y exterminado a miles de millares durante sus migraciones: "Coturnix Coturnix". Codorniz. He escogido para logo la "Codorniz Moñuda", abundante en Virginia (EUA), zona del Pentágono, la DEA, el FBI, la CIA, Trump, Arlington y la Segunda Enmienda: la libertad de compravender armas particulares, hoy desastrosa y mortífera, en aquel subcontinente. Si hay alguna alusión en ese ave a la hecatombe que el Movimiento o Alzamiento provocó en ambos bandos, no se puede afirmar, aunque se presienta.
En la plantilla de "La Codorniz" hubo de todo. Desde Fernando Perdiguero, dibujante y caricaturista político de "El Liberal", de don Inda Prieto, por ello sospechoso y pronto rescatado de un centro penitenciario y puede que del paredón por un Álvaro de Laiglesia que a los 16 años, corpulento aunque sin bachillerato, se embarcó mintiendo en la División Azul como corresponsal del frente URSS para "Semana", que se tiraba en Donostia. En Stalingrado le meten metralla en toda la pierna izquierda. Mutilado de Guerra. Intocable (hasta cierto punto) y jovencísimo Dire con bombachos de Tintin, sustituye a un Mihura de familia distinguida hondarribitarra - 'mihura' es muérdago en labortano - que de 1941 a 1943 dirige "La Codorniz" con pánico no disimulado. Cuando la revista/fanzine está en su primer auge y sobrevive sin publi, sólo de kiosco, declara: "Esto no tiene porvenir" y dimite. Álvaro toma casi imberbe el relevo y Mihura se esfuma y se marcha a escribir teatro sensiblero.
No olvidemos que quien estuviese de recluta sin arte ni parte de lo que decidía un coronel africanista, era enviado al matadero. Pesaban los antecedentes: "Anda, al Ebro, a matar a tus amiguitos ugetistas", vgr. Fue una de las más cruentas y poco aludidas monstruosidades del Golpe de Estado. Una semilla de memoria prehistórica de aquella salvajada por parte de quienes despertaban de una pesadilla bélica y se seguían sintiendo deudores de vidas anónimas: Yo tiro de mortero porque si no el sargento me vuela ((los sesos)). O supervivientes de milagro del holocausto que, al contrario de los verdugos del Fascio español que se daba por vencedor, tirano y negaba el cuartel a los Otros putos rojos, ello cae por su propio peso. En "La Codorniz" se fragua una respuesta a aquel holocausto. Se reflexiona. Cumple hacer algo para aliviar conciencias y no sirve hacerlo con simples cosquillas. La inteligencia debe acallar las consignas con la audacia de la pluma y el lápiz rojo y azul de las redacciones.
Dalí no dio la talla en la "Interviú impertinente" y, nada más ver a Basabe apuntando con la leica, se subió a su ya rollizo muslo derecho para parecer más alto que el reportero R.C. Este se percata de la maniobra y replica colocando la parker en parodia del mostacho daliniano. Dalí reacciona, se la pide prestada y se fabrica, reflexivo, una chuleta de examen.
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"La Codorniz" exhibida a la izda como parásita de una caseta de la Feria del Libro. Principios de los 1950, aún en papel paupérrimo aunque perfectamente maquetada por Perdiguero y con portada de Enrique Herreros, un genio del dibujo, el montañeo y otros deportes insólitos. También, representante de intérpretes. Descubrió y promovió a Sara Montiel. En el centro, de perfil, Evaristo Acevedo ("La Cárcel de Papel"; "La Comisaría de papel"). A la derecha, "Tilu", cuyos fondos de viñeta o 'skylines' denunciaban la transformación que no cesa de teatros y centros culturales apropiados por la Banca. Se leía en sus horizontes: Banco, Banco, Banco... A Forges, por cierto, le dio por denunciar lo mismo y de modo idéntico. Alguien le advertiría, porque dejó de hacerlo. La foto ya es de Miguel Angel Basabe, colaborador fijo para las "Interviús Impertinentes". También curraba y no poco para "El Caso" y "Sábado Gráfico", semanario con más multas y secuestros que el nuestro.
Introduciré anecdotario y sobre todo originales que definen lo vivido en el piso 11 del Palacio de la Prensa, metro a Callao, durante 19 años. Lo de "Interviús Impertinentes" tiene una raíz procesal. A mi padre le faltaba una asignatura para licenciarse como letrado. La puta guerra de 1936 le impidió rematar la faena en septiembre. Años después se le hizo posible lo zanjar la 'maría'. Se negó a examinarse. Pero el cofre del muerto donde se acumulan otros originales, recortes, fotos, secciones muy aplaudidas con las mandíbulas y autógrafos contiene un material que no voy a recopilar de forma estructural. Más o menos, según vayan apareciendo y considerándolas propias para encajar en una actualidad tan similar a la de la Transición aquella que se congeló y nos paralizó: estamos en las mismas. O más domesticados. (CONTINUARÁ).
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Responde a mi alarma desde una cabina de Teléfonos que pillé en Lesaka, trabajando para el semanaerio "Berria". Sin convicción: "Tenemos los mejores abogados de Barcelona". Pero he aquí que el procesado carece de línea y habita una pedanía donde aún se alerta al médico y al cura mediante señales de humo. En zona urbana, figurar en guía Telefónica era un privilegio. Debías estar aforado por las Cortes en embrión.
Recurso: una oficina con centralita, Correos, Telégrafos, giros para cobrar y punto. El Far West transicional. Insiste el bufete en contactar mediante el utópico aparato de mesa. Sólo se les ocurre, y dispongo de una carta tardía y fechada en 1979 que lo demuestra, justificar su nulo celo: "No le hemos podido localizar, etc". Sabían que me iba a alcanzar la Amnistía global. Tramitada por un abogado a quien no pude abonar la minuta y que se enfadó mucho. Se proclama en 1978 con pintadas de "Carrillo, libertad" y deja en la calle no solo a periodistas o civiles bajo sospecha de ser desafectos al Régimen, sino también a fachas sanguinarios y de la peor calaña. Con cargos muy dañinos. El Movimiento necesita policías. Lo cual desequilibra la balanza justiciera. Un amargo alivio. Una jugada de dados con contrapeso que otorga más poder al Poder. Lo estamos viendo.
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Laiglesia, defecto más evidente que su cojera, CREÍA en la Transición y
el "Habla, pueblo, habla". Pese a lo cual, en este caso de
las esquelas de los cinco fusilados en septiembre de 1975, a saber, los FRAP
Baena, Sánchez, Bravo, García Sanz y los polimilis 'Txiki' y Otaegi, el detalle
del ergativo 'hil zuten' y la opinión editorial al respecto tras recabar datos rigurosos
en diversos bufetes anónimos, se me vino encima la Clase Militar. Traté de definir que cuando se declara un Estado de Excepción en España se aumenta en un grado la pena para los detenidos después de la fecha oficial; pero no la de quienes ya están enjaulados por las autoridades competentes. Daba lo mismo. Aquí seguían juzgando los espadones al servicio del Espadón supuestamente juancarlino. O sea, que no cupo argüir la incorrecta retroactividad que llevó al paredón a los cinco condichos reos."La Vanguardia", deduje, a la cual atendía el bufete que nunca llegó a contactarme. ahorraba minucias y minutas. Ya le bastaba con aportar, en la calle barcelonesa de Pelayo, linotipias, maquinaria y papel que iba a dejar de otorgarse en cuotas oficiales.
Soporte básico, éste, de "La Codorniz" (aunque también sonábamos en la SER con el espacio "Oiga usted La Codorniz, con la oreja en la nariz", picassiano, sí). Soporte, digo, que se acababa de satinar levemente para tiradas a todo color. Pero, claro, su precio industrial, jugarreta del fisco, iba más caro. Esto de las bobinas sin control iba a propiciar la avalancha de revistas semirrevolucionarias que hacía crujir, en Donostia, el kiosco de Justo. Rafael Munoa, ya buscaré un grafismo suyo, anticuario, joyero, artista y viñetista, donostiarra, flipaba con el Cambio-16. No es para menos. Él y otros del gremio iban a dejar de recibir visitas de doña Carmen Polo, cleptómana de lo más fino y lujoso para Ayete, el Pazo, el domicilio de Serrano, el Pardo y para de contar.
Añadamos que Godó, conde catalán, militaba quijotesco en el bando de un Juan Sin Tierra "El de Estoril". El cual había borboneado hasta lo inverosímil para suceder a su difunto padre, Alfonso XIII, con fracasos estrepitosos en su odisea dinástica. Y que un tal Luis María Anson, pluma incisiva e intrépida que desde sus dieciséis rebeldes años y tras dirigir junto a Cebrián ( el de "Pais" sin tilde azul purísima) el periódico escolar "Soy Pilarista", no solo ejercía de secretario del otro Juan Carlos, sino que colaboraba en la celebre tercera del "ABC", llegaría a subdirector, no sin cubrir guerras enfangadas de sangre para un "ABC" amenazado y detestado en El Pardo. De gran tirada. No, no era un empollón ni un repipi. Tenía facultades y estudió Periodismo, por entonces en poder e influencia de FET, JONS y la Iglesia, por el quedirán. En la foto, avizor ante los dos sucesores, el uno ....
Soporte básico, éste, de "La Codorniz" (aunque también sonábamos en la SER con el espacio "Oiga usted La Codorniz, con la oreja en la nariz", picassiano, sí). Soporte, digo, que se acababa de satinar levemente para tiradas a todo color. Pero, claro, su precio industrial, jugarreta del fisco, iba más caro. Esto de las bobinas sin control iba a propiciar la avalancha de revistas semirrevolucionarias que hacía crujir, en Donostia, el kiosco de Justo. Rafael Munoa, ya buscaré un grafismo suyo, anticuario, joyero, artista y viñetista, donostiarra, flipaba con el Cambio-16. No es para menos. Él y otros del gremio iban a dejar de recibir visitas de doña Carmen Polo, cleptómana de lo más fino y lujoso para Ayete, el Pazo, el domicilio de Serrano, el Pardo y para de contar.
Juan, Príncipe de Asturias pendular (y "Juan Carlos...." iniciaba también sus primeros y extensos apelativos, como el del hijo) fue designado por un Alfonso XIII en agonía. Sus dos hermanas, Beatriz y María Cristina, tenían prohibido reinar debido a que la protomedieval Ley de los Saliscos les negaba el trono a las mujeres. Ese fue, digamos de paso, el mismo criterio que asentó en el trono a Felipe VI, el único varón del cotarro. (Cuando le correspondía a Elena, primogénita). Hubo otro descendiente malcasado con una mujer plebeya y otro sordo que corriendo el tiempo y la edad también se iba a quejar de que lo descartaran cuando ya carecía de réplicas ajenas a la mímica. Así, Juan III, que ni siquiera consta como tal en el Larousse, se pasa la vida buscando brecha para reinar en un mapamundi convulso y busca en intentonas en todos los poderes momentáneos del globo. Incluyendo la Alemania nazi dadas sus victorias drásticas ('blitzkrieg') en los inicios de la SGM y su temido armamento ofensivo. Arguyen algunos entendidos que Juan Sin Tierra temía que Franco agregase a España, junto con Marruecos, al futuro imperio hitleriano. Tras la derrota del III Reich, y como marino educado en la Royal Navy (era hijo de la inglesa Victoria de Battemberg) se acoge a un malencarado Reino Unido. El cual, muy apegado a sus monarquías y tan ufano de su rey tartamudo y de Isabel II, Anson confunde con el caos silencioso, desengañado y famélico de la España destartalada, no olvida las humillaciones y malandanzas sexuales a las que Alfonso XIII sometiera a su regia esposa.
Se instala Juan, pese a todo, en Estoril: Portugal era territorio anglófilo desde la PGM. Ello contribuiría al empeño de Anson, seguimos con él, de hipnotizar al por entonces quebrantado y febril populacho carpetovetónico para que creyese, como él creía, que España fuese como Suecia, Holanda, etc. En suecia, vgr, el Rey se pasea por las calles, compra la prensa en su kiosco y solo los monárquicos acérrimos se quitan el sombrero al cruzarse con él. Este comportamiento áulico solo tiene precedente en un Amadeo de Saboya y su señora que disfrutaban con los súbditos del Salón del Prado, tontódromo de los cursis en días de asueto, y que por ello no lograron que una chusma pequeñoburguesa muy cervantina les respetase. No cumplían con su obligación jerárquica: la lejanía próxima y el anonimato.
Conspira Juan el de Estoril de continuo con presuntos juanistas e incluso le proponen que lo haga con Indalecio Prieto, PSOE, para sacar al Caudillo de debajo del palio. Propuesta muy mal recibida por el aspirante: no quiere 'rojos' en su bando. Pasan los años, la SGM sólo es cine y libros de tremebundas fotos. Juan Sin Tierra ni Mar ni Nave, un absoluto náufrago, lanza dos comunicados desde Suiza solicitando que Franco se apee de su poder absoluto y que salga de debajo del palio para que un Reino constitucional y democrático tome el relevo. Pero el reloj del golpista de 1936 es una lenta clepsidra. Ni caso. Se establece una correspondencia respetuosa, pero encarnizada. entre el Comandantín africanista y el aspirante al cetro neutral.
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Ello contribuye al empeño de Anson de que España fuese como Suecia, donde el Rey se pasea por las calles, compra la prensa en su kiosco y solo los monárquicos acérrimos se quitan el sombrero al cruzarse con él. Su información es directa. Como secretario personal de Don Juan III en aquellos trances es testigo de visitas e influjos, de la abrecartas por entonces absurdo para el populacho carpetovetónico, de que España fuese como Suecia, donde el Rey se pasea por las calles, compra la prensa en su kiosco y solo los monárquicos acérrimos se quitan el sombrero al cruzarse con él. Olvida, eso sí, de que un Borbón campechano y demócrata sale carísimo en un país que, ironías de la vida, envía mano de obra a ¡Alemania!
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El ferrolano le iba a dejar claro a Juan el de Estoril, a bordo de una embarcación discreta fondeada cerca de la Isla donostiarra, que no perdiera más el tiempo y la salud con el mito de la Restauración. Que en España se proclamaría una Instauración en la persona del hoy emérito Juan Carlos, a quien él mismo criaría a sus pechos desde que entrara como cadete en la Escuela Militar de Zaragoza. (Juan III, por cierto, también era Juan Carlos).
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Estas fazañas fueron luego ensalzadas por el romanticismo y el folletín a lo Salgari, qué decir de Hollywood. La "pérfida Albión" del Gibraltar perdido por España en fallida lid, ahora asomaba siempre para el joven secretario del aspirante, Luis María, como el Paraíso Perdido por las facciones enfrentadas, la una de izquierda republicana y banderas adheridas; la otra, desleal, fascista, militona, sanguinaria y mendaz. de cuando él andaba en pañales. Luctuoso contraste ante Dinamarca, Holanda, Inglaterra, que habían derrotado (junto a EUA, Canadá y Australia) al nazismo y al fascismo. Con otra sangría estremecedora, cierto. Pero la existencia del Führer y su secta lo demandaban.
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Un razonamiento, pues, más emotivo que práctico, incluso patético (raíz: 'pathos');un combustible de represalia mueve al ex-pilarista al cantar unas cuantas verdades al César. Suena chespiriana, su proclama. Si puede creerse al primo-testigo Salgado Araujo, tras leer Franco aquel texto maldito exclama que "Anson es el peor enemigo del Régimen". Y decreta que lo exilien. Se lo exige a Luca de Tena. Se lo ordena a un Fraga que no duda en obedecer. Se sabe a salvo de chanchullos (todo lo contrario) debidos al favor del Generalísimo. No los necesita. De aquí cabe que deduzcamos que el propósito final era tocarle el monohuevo al Generalísimo con una argumentación bien esgrimida, convincente de entrada -- es lo que tiene el periodismo -- dos días después del 18 de julio de 1966. Ocurre en esas fechas que los 'juancarlistas' son inexpertos, visionarios, afines a los paraísos artificiales. Hablo, ojo, de un batiburrillo de tronos, coronas, cetros, presentenarmas, protocolos y besamanos compatibles con estrellas rojas, hoces, martillos, pelucas carrilleras y mentirijillas en Suresnes. O de la vetusta Pasionaria bendiciendo el Congreso.
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Entretanto, otros miran con catalejo a Estoril. Con el culo pelado, porque en el fondo y superficie Franco chantajea con maromas irrefragables mientras sus chistes hablan de pantanos y de aquellos simbólicos salmones enganchados a su anzuelo. La grey dinástica, saben que el Caudillo los pillados por los güebos. Mucha bula, mucha concesión venal, mucho enchufe, mucho nepotismo. Falange, el Requeté, los monárquicos plan Pemán ¿Lo británico pudo metamorfosear en positivo al hijo de quien inventó el borboneo y se forró con el metro, la Telefónica, y mantuvo la inviable guerra de Marruecos? Anson, ya crecido, piensa que sí. Que en el palacio del destierro huele más a scotch que tintorro. Muchos otros le escuchan, leen y creen. Aquel artículo-boomerang, cuyo autor sabía de sobra a lo que se exponía y lo que se esperaba estando como estaba bajo el mando del Marqués, editor de "ABC" y carcunda nato, fue una pedrada contra los cristales del Pazo de Meirás.
Un calambre para un Caudillo en busca de una transfusión de sangre dinástica. Jovenzuela, maleable, algo golfa. Que frecuentase con otros cadetes y tunos El Tubo y el Café Plata. Sangre de tenientillo azul y lista para su entronque con el clan que aún colea, ordena, manda y disfruta de Grandeza de España y de un Arco de Triunfo en La Moncloa (Madrid) donde se recuerda quién mordió el polvo a falta de otros alimentos en la ciudad sitiada, botín de ratas y piojos, y bombardeada en holocausto muy poco difundido. Otros posibles obstáculos surgían. Como cuando Juan Carlos declara al "Time", 21 de enero de ese año revuelto: "Nunca, nunca aceptaré la Corona mientras mi padre esté vivo". Ya borboneaba, el alevín.
Yendo a lo crematístico, las multas del TOP a la Empresa tras citación en juzgado especial, el récord lo tenía Jorge Llopis por sus coplas quevedescas, las apoquinaban el Conde de Godó y Cía. Pero maticemos. De lo que no respondían ni por asomo en Barcelona era de las nóminas citadas en caso de los colaboradores fijos y autónomos. O sea, el 95% del personal involucrado en "La Codorniz". Pero no defendía a capa y espada a esa purria que no consta en plantilla porque se busca la noticia donde suele estar: en la calle, en hemerotecas, en checas clandestinas, en soplos que olían a cazalla o que partían de los mismísimos Ministerior, en barrios conflictivos, en el metro. Purria canallesca que, como he dicho, estaba al pie de la sátira y de la parodia y sin la cual el semanario, mínimo espacio con un redactor-jefe, una secretaria y tres maquetistas, no podía publicar nada. En la dichosa plana de arriba ya se nos había asimilado a la condición de trabajadores en 'staff'.

"ABC"-"Blanco y Negro", modernismo en La Castellana (Madrid).
Los súbditos del desterrado Juan se regodeaban con efemérides borbónicas, visitas de la abuela de Suiza, funerales por Alfonso XIII en Roma y demás álbumes de recuerdos palaciegos gracias a un "ABC" cosido con grapas y virado a sepia. Con línea algo divergente se editaba "Blanco y Negro" de Prensa Española, suplemento de "ABC", monárquico de abolengo y en julio de 1936 vocero del Alzamiento en Sevilla por iniciativa del Marqués de Luca de Tena.
Aunque años después, viendo que el Generalísimo se entronizaba bajo palio, prefiriera alinearse en línea 'liberal'. Es que lo Liberal es en política como el botiquín del masajista en el fútbol. Contritas se mostraban, sí, en "ABC", las nuevas y juveniles generaciones. Se cruzaban guiños incluso con Moscú, y un radiante enviado presumía de que en la URSS habían tomado el periódico cosido y amarronado por "una revista". Ellos, podía deducirse, tiraban en "Pravda" en rollos de estraza.
Requisaron los kioscos, lo arrebataron de manos de quienes leían los deportes en el metro o el bus y en las librerías de villas y villorrios los iguales (G.C.)secuestraron los paquetes de entrega nada más pisar el terruño. Entretanto las multicopistas tiraban, puede ser farol, un millón de facsímiles del texto. En el extranjero la protesta del gremio resultó incandescente.
De Luca de Tena no se sabe, pero no es descabellado suputar que lamentaba su falta de pesquis en 1936. Entonces había apoyado, enceguecido por la nobleza terrateniente sevillana, a otro reyezuelo impostor. A Franco Ba(h)amonde. Cuya jurisprudencia consistía, con límites en lo estrictamente militar, en aquella jugada de Bonaparte contra Louis XVIII: coronarse y santaspascuas. Todo se desarrolló, pues, mirando con inquina a El Pardo al Pazo de Meirás, al "Azor" que el nauta frustrado capitaneaba vestido gratuitamente de marino militar y al palacio donostiarra de Aiete.
Poco a poco, una de las ediciones de la empresa, "Blanco y Negro", iba a constituir una alternativa al paro cuando alguien del equipo de "La Codorniz" incurría en delito de Opinión. Me explico: el escarmiento en estos casos consistía en chapar la redacción y suspender de empleo y nómina a todo el equipo por presunta complicidad con el hereje. Y para que le repudiásemos por julai y torpe. Puro Derecho de la Legión Romana: el diezmo. En el caso más grave y duradero, un artículo de XXX que burlaba a Martínez Esteruelas, Ministro de Educación de un Franco gagá, "La Codorniz" queda desplumada y enjaulada durante cinco (5) meses. Luis María Anson, a ello vamos, y dentro de los posibles, nos concede asilo político para insertar colaboraciones en "Blanco y Negro". Con retribución digna para resistir. No olvidemos que en su dilatada carrera también fue subdirector... de "La Vanguardia". Todo encaja.
No me duelen prendas al reconocer que la tabla de salvación para muchos parados de la pluma y el rotulador codorniceros era por entonces el citado periodista y escritor, redactor desde los 20 años en la 3ª de ABC y antes secretario personal del Pretendiente (o así) que residía forzoso en Portugal. Tenía por lema Anson defender hasta lo imposible "a mis compañeros de profesión", aunque el ideario personal de todo articulista reo del Caudillo, su bestia negra, fuese antípoda del suyo. Lo declaró abiertamente a la SER hacia los 1980. Se me quedó grabado. Asertivo y sin ambages, dijo muy serio que, caso de que de él dependiera, no se castigaría jamás con el cierre de publicación alguna. Tiene su explicación, más allá de lo cortés y complicitario.
Tengo aquí la carta en que lo certifica y reasume. Por elegancia mutua me abstengo de transcribirla. Se recibió tras agradecerle que se hiciese eco en "ABC", una página, del Acta de protesta de la Asamblea de Redacción de "Orain S.A./EGIN" cuando empuraron por segunda vez a Pepe Rei, jefe de Investigación de dicho diario caído en combate por la verdad. Salió Pepe de esta, aunque estuviera apuntado en la lista de la pestañé de todos los colores. Me llama Pepe, la víspera de la vista: "Oye, ¿has comprado el ABC?". Don Luis María cumplía su lema. Era de cajón. Que aquel gesto hubiese influido en la judicatura de excepción a la hora de sentenciar, lo dudo mucho. Pero había echado un cable coherente con su postura periodística.
Algo hizo Anson, veterano aunque poco precavido, o quien sabe si pasando de todo, para que en su empresa editorial le conminara a viajar a Vietnam, cosa de tomar el fresco. Tenía pedigrí: estuvo en Congo y Hong Kong como corresponsal de guerra. Hablemos claro: él, y el "ABC" de aquellas fechas podían fardar de línea liberal y respetuosa en cuanto a lo que al librepensamiento atañe. Se presentía, me permito opinar, a punto del despido y con otros horizontes y proyectos. Toda una vida en "Prensa Española" resulta monótono y carcunda. Hay más datos: un artículo suyo publicado en 1966, "La Monarquía de Todos", derivó en el secuestro por el TOP del ejemplar con duras sanciones para la empresa que lo había tirado, un seísmo social en determinados sectores y un pandemónium en El Pardo. Se le envía... han adivinado: al exilio, a Vietnam.

¿Cuantos combatientes españoles bajo régula USA fallecieron en la ofensiva del Têt, 1968? Por no contar las bajas de otras batallas y escaramuzas.
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Algún significado semiótico de culpa tendría el que de "La Ametralladora" de la guerra incivil, la mancheta pasara a describir al pájaro más perseguido, hostigado y exterminado a miles de millares durante sus migraciones: "Coturnix Coturnix". Codorniz. He escogido para logo la "Codorniz Moñuda", abundante en Virginia (EUA), zona del Pentágono, la DEA, el FBI, la CIA, Trump, Arlington y la Segunda Enmienda: la libertad de compravender armas particulares, hoy desastrosa y mortífera, en aquel subcontinente. Si hay alguna alusión en ese ave a la hecatombe que el Movimiento o Alzamiento provocó en ambos bandos, no se puede afirmar, aunque se presienta.
En la plantilla de "La Codorniz" hubo de todo. Desde Fernando Perdiguero, dibujante y caricaturista político de "El Liberal", de don Inda Prieto, por ello sospechoso y pronto rescatado de un centro penitenciario y puede que del paredón por un Álvaro de Laiglesia que a los 16 años, corpulento aunque sin bachillerato, se embarcó mintiendo en la División Azul como corresponsal del frente URSS para "Semana", que se tiraba en Donostia. En Stalingrado le meten metralla en toda la pierna izquierda. Mutilado de Guerra. Intocable (hasta cierto punto) y jovencísimo Dire con bombachos de Tintin, sustituye a un Mihura de familia distinguida hondarribitarra - 'mihura' es muérdago en labortano - que de 1941 a 1943 dirige "La Codorniz" con pánico no disimulado. Cuando la revista/fanzine está en su primer auge y sobrevive sin publi, sólo de kiosco, declara: "Esto no tiene porvenir" y dimite. Álvaro toma casi imberbe el relevo y Mihura se esfuma y se marcha a escribir teatro sensiblero.
No olvidemos que quien estuviese de recluta sin arte ni parte de lo que decidía un coronel africanista, era enviado al matadero. Pesaban los antecedentes: "Anda, al Ebro, a matar a tus amiguitos ugetistas", vgr. Fue una de las más cruentas y poco aludidas monstruosidades del Golpe de Estado. Una semilla de memoria prehistórica de aquella salvajada por parte de quienes despertaban de una pesadilla bélica y se seguían sintiendo deudores de vidas anónimas: Yo tiro de mortero porque si no el sargento me vuela ((los sesos)). O supervivientes de milagro del holocausto que, al contrario de los verdugos del Fascio español que se daba por vencedor, tirano y negaba el cuartel a los Otros putos rojos, ello cae por su propio peso. En "La Codorniz" se fragua una respuesta a aquel holocausto. Se reflexiona. Cumple hacer algo para aliviar conciencias y no sirve hacerlo con simples cosquillas. La inteligencia debe acallar las consignas con la audacia de la pluma y el lápiz rojo y azul de las redacciones.
Dalí no dio la talla en la "Interviú impertinente" y, nada más ver a Basabe apuntando con la leica, se subió a su ya rollizo muslo derecho para parecer más alto que el reportero R.C. Este se percata de la maniobra y replica colocando la parker en parodia del mostacho daliniano. Dalí reacciona, se la pide prestada y se fabrica, reflexivo, una chuleta de examen.
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SALVADOR DALÍ
Acuciado por el imperativo categórico, me acerco al maestro.
--¿En qué consiste exactamente la angustia vital hipercúbica? -- inquiero, ansioso.
-- Consiste exactamente -- define el genial pintor -- en las virtudes pitagóricas del octoedroide supergelatinoso.
-- ¡Ponderativa exégesis, cáscaras! -- me estremezco --. Supuesta la subjetividad sensorial de la coliflor, ¿no cree que la alcachofa responde más exactamente a una correlación logarítmica?
-- Esa pregunta no tiene sentido -- me da un palmetazo el sutil pensador -- ya que las curvas logarítmicas no se dan en la alcachofa.
-- ¿Cree entonces -- le busco las vueltas, rencoroso -- que la causa impercibida de una percepción puede ser el Incognoscible spenceriano?
-- No comprendo la pregunta -- me mira con recelo el popularísimo híspido.
-- Ni yo tampoco -- confieso, humilde --. Cuando una pintura es bella, ¿hay belleza en el sistema de estímulos?
-- Sí, no y quizás -- responde preocupadamente Dalí.
-- ¡Aleatoria respuesta! -- me escamo --. ¿La teoría de las
órbitas elípticas de Somerfield puede ser aplicada al cuerno del rinoceronte?
-- De momento -- alza la mano el singular metafísico -- más vale que no.
-- ¡Cauto conceptismo! -- execro --. Su sistema filosófico hipercúbico ¿es cartesiano?
-- Nada en Dalí -- se golpea el pecho con furia el eximio plástico --, ni su propia inteligencia es cartesiano.
-- ¡Naturalmente! -- le estrecho la mano, fervoroso -- ¡Como que los cartesianos fallaron en el concepto de la mónada. ¿Como interpretaría en forma plástica el giro del electrón en una órbita cuantitativa?
-- En forma de gallinísima piel -- responde con singular acierto el sagaz artista.
Doy por terminada la interviú y presento mis excusas a Dalí, que ha encontrado esta vez a LA CODORNIZ un tanto filosófica y hasta esotérica.
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-- Sí, no y quizás -- responde preocupadamente Dalí.
-- ¡Aleatoria respuesta! -- me escamo --. ¿La teoría de las
órbitas elípticas de Somerfield puede ser aplicada al cuerno del rinoceronte?
-- De momento -- alza la mano el singular metafísico -- más vale que no.
-- ¡Cauto conceptismo! -- execro --. Su sistema filosófico hipercúbico ¿es cartesiano?
-- Nada en Dalí -- se golpea el pecho con furia el eximio plástico --, ni su propia inteligencia es cartesiano.
-- ¡Naturalmente! -- le estrecho la mano, fervoroso -- ¡Como que los cartesianos fallaron en el concepto de la mónada. ¿Como interpretaría en forma plástica el giro del electrón en una órbita cuantitativa?
-- En forma de gallinísima piel -- responde con singular acierto el sagaz artista.
Doy por terminada la interviú y presento mis excusas a Dalí, que ha encontrado esta vez a LA CODORNIZ un tanto filosófica y hasta esotérica.
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"La Codorniz" exhibida a la izda como parásita de una caseta de la Feria del Libro. Principios de los 1950, aún en papel paupérrimo aunque perfectamente maquetada por Perdiguero y con portada de Enrique Herreros, un genio del dibujo, el montañeo y otros deportes insólitos. También, representante de intérpretes. Descubrió y promovió a Sara Montiel. En el centro, de perfil, Evaristo Acevedo ("La Cárcel de Papel"; "La Comisaría de papel"). A la derecha, "Tilu", cuyos fondos de viñeta o 'skylines' denunciaban la transformación que no cesa de teatros y centros culturales apropiados por la Banca. Se leía en sus horizontes: Banco, Banco, Banco... A Forges, por cierto, le dio por denunciar lo mismo y de modo idéntico. Alguien le advertiría, porque dejó de hacerlo. La foto ya es de Miguel Angel Basabe, colaborador fijo para las "Interviús Impertinentes". También curraba y no poco para "El Caso" y "Sábado Gráfico", semanario con más multas y secuestros que el nuestro.
Introduciré anecdotario y sobre todo originales que definen lo vivido en el piso 11 del Palacio de la Prensa, metro a Callao, durante 19 años. Lo de "Interviús Impertinentes" tiene una raíz procesal. A mi padre le faltaba una asignatura para licenciarse como letrado. La puta guerra de 1936 le impidió rematar la faena en septiembre. Años después se le hizo posible lo zanjar la 'maría'. Se negó a examinarse. Pero el cofre del muerto donde se acumulan otros originales, recortes, fotos, secciones muy aplaudidas con las mandíbulas y autógrafos contiene un material que no voy a recopilar de forma estructural. Más o menos, según vayan apareciendo y considerándolas propias para encajar en una actualidad tan similar a la de la Transición aquella que se congeló y nos paralizó: estamos en las mismas. O más domesticados. (CONTINUARÁ).













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